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viernes, 27 de mayo de 2011

Ponencia del Director Ejecutivo de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar en el marco de la Segunda Conferencia del Ciclo de Conferencias promovida por el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar PDP Cesar y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD.

Mayo 27 de 2011

Sean todas y todos bienvenidos.

Un saludo muy especial y nuestros más sinceros agradecimientos, por atender a ésta invitación, a los conferencistas:

Alejandro Reyes, asesor del Ministerio de Agricultura

Arturo García; consultor de la firma Econometría S.A

Carlos Vargas; consiltor del PNUD para el Informe Nacional de Desarrollo Humano

Nuestros agradecimientos a la Embajada de Suecia y al PNUD por permitir el desarrollo de estudios que coadyuvan en la orientación y fortalecimiento del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar.

De igual forma, por permitirnos éste espacio, le expresamos nuestra gratitud al Dr. José Luis Urón; Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Valledupar; entidad que recientemente se vincula como parte de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar.

El Programa de Desarrollo y Paz del Cesar cifra su pertinencia en la necesidad de propiciar, acompañar, fortalecer y consolidar desde la Sociedad Civil, en articulación con la institucionalidad Pública, el Sector Privado e Instancias de Cooperación, procesos generadores de condiciones consistentes y sostenibles de dignidad humana y desarrollo integral en armonía con la naturaleza.

Es parte de nuestro propósito, la generación de espacios ampliamente incluyentes y participativos que propendan por el trabajo conjunto en favor del desarrollo y la paz a nivel local y departamental.

Consideramos valioso éste seminario, toda vez que ponderamos la dimensión socioeconómica como factor imprescindible para abordar la superación de desafíos estructurales de violencia, inequidad, pobreza, exclusión y marginalidad.

A propósito de lo anterior, es preciso compartirles tres aspectos relacionados con la orientación y enfoques del PDP Cesar con respecto al desarrollo; y en particular, al desarrollo socioeconómico:

1. Como primer aspecto, consideramos que el camino a la convivencia pacífica y a una paz duradera depende del tipo de desarrollo que construyamos; del tipo de ocupación, y del tipo de estrategias que empleemos para potenciar sectores de la economía de éste territorio.

Con el tiempo, hemos aprendido que los negocios promovidos desde la cultura de la ilegalidad promueven la violencia, proyectando seudo-economías que conducen a los actores más vulnerables de un territorio a perpetuarse en las trampas de la pobreza y la marginalidad.

2. En segundo lugar, consideramos que la perspectiva sistémica del desarrollo, invita a pensar que además de económico, el desarrollo tiene mucho que ver con lo humano, social, político, ambiental, territorial, cultural y administrativo; y en especial, tiene que ver con todo ello en relación.
Lo anterior quiere decir, que lograr avances importantes en materia de dignidad humana, generación de ingresos, mejoramiento de calidad de vida, está supeditado a las condiciones sociales, políticas, económicas, culturales y ambientales de los territorios. Y en ese sentido, dependerá, además, del tipo de relaciones y alianzas que se construyen a nivel territorial.
Hoy más que nunca, toma vigencia la necesidad de afianzar relaciones público privadas, que faciliten la inclusión de organizaciones y comunidades a dinámicas socioeconómicas justas, equitativas, y realmente favorables.
3. En tercer lugar, es preciso orientar y trabajar por un equilibrio entre el crecimiento económico y el mejoramiento de las calidades de vida de todos los seres humanos que habitamos el departamento del Cesar. Lo que experimenta el país en términos económicos, tiene mucho que ver con el crecimiento de unos sectores de la economía, que al final de cuentas, no representan verdaderas posibilidades de desarrollo humano, o a lo sumo, de bienestar de las personas en general.

Lo anterior plantea un desafío sustantivo a propósito del desarrollo, y tiene que ver con la función distributiva de la riqueza. Algunos analistas plantean que hay cada vez más personas pobres, que aumenta el número de personas que viven en la indigencia, y que no necesariamente se incrementa el número de personas ricas.

Pero también sugiere, que un territorio económicamente viable, productivo y competitivo, es aquel que invierte y reinvierte en factores que garantizan el apalancamiento y sostenibilidad del territorio en sí mismo. No podemos hablar de desarrollo económico, ni mucho menos de desarrollo humano, cuando no existen garantías de derechos, cuando en materia de educación, preocupa más la cantidad que la calidad, y más aún, si ésta no se corresponde con las vocaciones y potencialidades productivas de un territorio; cuando los servicios básicos no son adecuados; o cuando la capacidad institucional no alcanza a promover y/o proveer las condiciones necesarias para que una empresa sea sostenible.

Para el caso específico del Departamento del Cesar, construir bases socioeconómicas o vitalizar las que existen, y orientarlas hacia la promoción de un desarrollo humano integral, sugiere tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. Reconocer las ventajas competitivas y comparativas del departamento del Cesar

2. Promover innovaciones y emprendimientos que orienten esfuerzos hacia el apalancamiento de dinámicas socioeconómicas alternativas y complementarias a las ya existentes

3. Pensarnos como cesarences en el largo plazo. La Minería en el Cesar es finita, y los recursos que por regalías le llega a los municipios y al departamento también. Ése es un principio de la economía, y por ello, no es menos cierto que desde hoy, debemos pensar cómo se aprovecha el ejercicio de explotación actual, pero sobre todo, cuál debe ser el tipo de economías que necesitamos para construir y hacer sostenible la prosperidad en nuestro departamento

4. Por último, existen aspectos imprescindibles para afianzar dinámicas socioeconómicas favorables como son:

a. Promover el acceso a tierras por parte de familias y comunidades

b. Promover la apropiación de paquetes tecnológicos que incrementen productividad, agreguen valor y mitigen los impactos ambientales

c. Promover iniciativas como las de las Zonas de Reserva Campesina y las Zonas de Reserva Alimentaria

d. Promover esquemas asociativos, articulados a encadenamientos productivos con altos niveles de impacto en mercados regionales e internacionales

e. Afianzar relaciones público privadas que coadyuven en la promoción y dinamización del desarrollo rural y urbano del departamento

f. Valorar, respetar y proteger los enfoques de desarrollo de comunidades negras e indígenas.

Esperamos que éstos y otros temas pertinentes para el departamento puedan ser conversados ésta tarde, y de paso, hagan parte de las reflexiones y decisiones que debemos tomar para hacer de la dignidad humana y el desarrollo integral parte de las realidades construidas por todos y todas.

Muchas Gracias.
 
Fabio A Canchila Castro
Corporación Desarrollo y Paz del Cesar
Director Ejecutivo

jueves, 26 de mayo de 2011

La Confianza como valor esencial

La desconfianza es una semilla que germina en cualquier tipo de suelo. En la medida que se siembre desconfianza, muy probablemente se cosecharán tragedias. Ésta semilla surge gracias a varios nutrientes; tres de ellos son: la violencia que fractura el tejido social; las perspicacias que sugieren ápices de malignidad en el proceder del otro; y el desconocimiento, que en nuestro contexto ha representado lo temido y oscuro, y – por tanto-, lo que se debe anular.

Por otro lado, la confianza refleja una actitud expectante ante la vida y lo que sucederá en el futuro. Representa la idea de que todo lo que está por venir será mejor, así como las posibilidades de contar con las capacidades, responsabilidades y buenos oficios de los demás.

En una democracia como la nuestra, sustentada en el principio de Estado Social de Derecho, la confianza se construye a partir de la legitimidad de las instituciones del Estado, la legalidad en las relaciones entre los ciudadanos y ciudadanas, así como la transparencia en el proceder de las empresas con respecto a la implementación de prácticas limpias que, además de rentabilidades, representen beneficios y bienestar para la sociedad en general.

Para el caso del Departamento del Cesar, al igual que la región Caribe y el país, construir confianza luego de episodios de violencia y conflicto arraigado, y aún durante ellos, representa la necesidad de dar pasos cada vez más claros y concretos en los siguientes aspectos:

Aproximarse cada vez más a los propósitos de Verdad, Justicia, Reparación y, hoy más que nunca, de Garantías de no Repetición. De igual forma, es preciso velar por que las enunciadas leyes de víctimas, tierras y recientemente de desarrollo rural, sean verdaderos pasos hacia la generación de condiciones para la dignidad humana y el desarrollo integral que aspiramos.

 
Recuperar la plena vigencia de los derechos humanos y deberes ciudadanos; ratificando como expresión de garantías, la fluidez y transparencia en las relaciones entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en todos los niveles y contextos.

 
Promover la participación ciudadana y el control social como estrategias para construir relaciones edificantes que establezcan los acuerdos por la vida que se desea vivir. Así mismo, hacer de la rendición pública de cuentas un hábito democrático generador de confianza, transparencia y apropiación ciudadana de las realidades sociales, políticas y económicas de los municipios y departamentos.

 
Superar los actuales esquemas de intervención y asistencialismo, que representan afectaciones graves a mediano y largo plazo, dando paso a la generación de empoderamiento y cogestión del desarrollo socioeconómico desde la concreción de alianzas público privadas que dinamicen la inclusión de comunidades y organizaciones sociales a dinámicas de desarrollo y paz a nivel local y regional.

Por último, en aras de la confianza, es de vital importancia, trabajar por la inclusión, respeto y reconocimiento por la diversidad y la diferencia como algo natural e indisoluble.

En un país donde la diversidad es característica, la confianza se cimenta en el respeto y valoración de las diferencias de género, raza, poblaciones, cosmovisiones, ideas y propósitos.

El desafío está planteado; la confianza es un valor social esencial para construir desarrollo, paz y convivencia; y en un Estado Social de Derecho, la confianza debe ratificar la idea de que “la democracia brilla cuando el poder pasa de unas manos a otras sin que medie la violencia; sin pérdidas de memoria; y en la dignificación de la sociedad y las personas, quienes al final de cuentas, son su esencia y razón de ser”.















sábado, 21 de mayo de 2011

PDP y PNUD iniciaron conferencias sobre desarrollo y conflicto armado

En el auditorio de la Fundación Universitaria del Área Andina se inició el ciclo de conferencias sobre los temas de conflicto armado, paz y desarrollo en el Cesar, organizado por el Programa de Desarrollo y Paz del Departamento y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), encaminado a crear conciencia en la sociedad civil, pero también en las instituciones públicas, sobre la importancia de estudiar y conocer la evolución del conflicto armado en esta región del país.


La primera de este ciclo de conferencias se denominó “Dinámicas del Conflicto Armado y el Desarrollo en el Cesar”; y en la misma participaron tres importantes investigadores: Mauricio Romero, autor de varios estudios sobre el fenómeno paramilitar en Colombia, quien en la pasada feria internacional del libro presentó su trabajo “La Economía de los Paramilitares”.

Omar Gutiérrez, investigador de la Corporación Nuevo Arco Iris, quien ha realizado un estudio reciente sobre los temas de desarrollo con sensibilidad al conflicto en el Departamento del Cesar, trabajo que se encuentra para publicación. Y el periodista César Molinares, Director de Verdad Abierta, quien ha adelantado un estudio reciente sobre el fenómeno paramilitar del Bloque Norte.



Conflicto y desarrollo en el Cesar



El investigador Omar Gutiérrez presentó un resumen de una amplia investigación sobre el conflicto armado en el país, en general, y la evolución del mismo en el departamento del Cesar, que primero vivió la violencia guerrillera, luego la violencia paramilitar y posteriormente la situación actual, de desmovilización de los grupos paramilitares pero simultáneamente de la aparición de otros grupos ilegales como las denominadas bandas criminales.

En su opinión se requiere fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil para formar una ciudadanía que apoye iniciativas como el Programa de Desarrollo y Paz (PDP), al igual que el apoyo del sector privado y del sector público.

Paramilitares en el Cesar

El periodista Cesar Molinares, Director de Verdad Abierta, presentó algunas de las conclusiones de una investigación sobre el fenómeno del paramilitarismo en el Cesar. Sobre los orígenes de este fenómeno en esta región del país, y como el mismo estuvo asociado más a la apropiación ilegal de tierras que al combate de la guerrilla. Posteriormente, el fenómeno participó de la corrupción política administrativa mediante la apropiación de los recursos públicos de la contratación y en particular del sector de la salud.

La economía paramilitar

Por su parte, Mauricio Romero, presentó algunos aspectos de su trabajo de investigación para la realización del libro “La economía paramilitar”, en el cual se habla de la relación de varios sectores de la economía nacional con el apoyo y estímulo a los grupos de autodefensas.

Sin embargo, advirtió Romero, no fue fácil encontrar indicios de los nexos entre empresarios y paramilitares, en general. Pero, precisó, que estos si se dieron, principalmente en los sectores de la palma, principalmente en Chocó, y algunas multinacionales vinculadas a la explotación de la producción bananera y carbonífera. Este ciclo de conferencias, organizadas por el PDP y el PNUD, buscan crear conciencia y comprensión sobre la evolución del conflicto armado en el Cesar, y a su vez buscar espacios para construir escenarios de paz, desarrollo y gobernabilidad. Las próximas conferencias se realizarán en junio.

ver nota en El Pilon

Editorial de El Pilon, Exortando la Pertinencia del PDP Cesar, y la promoción de espacios como el Ciclo de Conferencias sobre Desarrollo y Paz en el Departamento del Cesar

Conflicto Armado, Paz y Desarrollo

Algunos sectores y personas en el país pareciera que aún no han comprendido la trascendencia que hay en la discusión protagonizada por el ex presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, y el actual Presidente, Juan Manuel Santos Calderón, sobre si Colombia vive o no un conflicto armado.


El tema, en el caso de algunas personas, se ha quedado en la anécdota y los corrillos políticos. No obstante, reconocer la existencia del conflicto armado que el país sufre desde hace varias décadas, implica, también, una agenda de políticas públicas distintas frente al tema de la seguridad, la violencia y las políticas económicas y sociales que se requieren para superar ese conflicto.

Desde el punto de vista político, Santos ha demostrado una autonomía ante su antecesor Uribe Vélez: llamó al gobierno a los liberales, y estos incluyeron nuevos temas en la agenda pública como es el caso de la Ley de tierras, ley de víctimas y ley del primer empleo, entre otros. Invitó a la coalición a Cambio Radical, el partido de Germán Vargas Lleras, y este dirigente político ha llevado muchos temas de sus propuestas de gobierno a la agenda del actual, como es el caso del Estatuto y la lucha contra la corrupción.

Santos cambió los actores políticos al frente del gobierno, y en la Unidad Nacional está parte de la U y el Partido Conservador, pero también Cambio Radical y los liberales, y la agenda de las políticas públicas prioritarias también ha cambiado. Reconocer la existencia de ese conflicto implica buscar políticas económicas, sociales y de gobernabilidad, que sean incluyentes, democráticas y con una visión de otro país a mediano y largo plazo.

Reconocer el conflicto no significa reconocerle beligerancia política a la guerrilla, que hace mucho rato perdió legitimidad, pero si implica reconocer la existencia de unas víctimas que han perdido mucho, algunos todo, en manos de los violentos y de allí la necesidad de una nueva legislación para el tema de la tierra y para el tratamiento de las víctimas de esa situación irregular.

Al propio Presidente Santos, no sabemos si por estrategia política o por no querer polemizar, le ha faltado claridad y contundencia en defender su actual visión del tema del conflicto armado y la relación entre ese reconocimiento y la prioridad de sus políticas públicas.

Esa es la perspectiva del tema en el orden nacional; pero en el plano regional, hay que destacar y apoyar iniciativas como el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, con el apoyo del PNUD, han iniciado un ciclo de conferencias sobre el conflicto armado, la paz y el desarrollo en nuestro departamento.

Para nadie es un secreto que el departamento del Cesar, a pesar de ser un departamento joven, ha sufrido, de una manera particular, todas las etapas de la violencia que ha padecido el país. En efecto, además de sus complejos problemas sociales, de pobreza, marginalidad y desempleo, sufrió la violencia de la guerrilla, luego, en parte en reacción a la anterior, la violencia paramilitar y también otros fenómenos asociados al narcotráfico y a la delincuencia común.

Consideramos de la mayor importancia este ciclo de conferencias, organizados por el PDP y el PNUD, sobre la dinámica del conflicto armado en este departamento y la necesidad de construir escenarios de paz y unas políticas públicas que contribuyan a buscar una salida a esa situación, a partir de una sociedad civil, de una ciudadanía comprensiva del problema y consciente de la necesidad de su participación en el tema de la solución pacífica de todos los conflictos, incluyendo el armado, a partir de proceso sociales y económicos incluyentes, participativos y democráticos.

En ese orden de ideas, las conferencias ofrecidas por los investigadores, Mauricio Romero, Omar Gutiérrez y Cesar Molinares, constituyen nuevos aportes para entender nuestra historia reciente y aprender de lo sucedido para evitar que la misma se repita y – por el contrario- contribuir a construir escenarios de paz, propicios para superar ese conflicto y buscar un desarrollo más rápido y democrático.


Ver nota publicada en El Pilon

Reseña de Vanguardia Valledupar a la primera conferencia del Ciclo de Conferencia sobre Desarrollo y Paz en el Departamento del Cesar


http://www.vanguardiavalledupar.com/entretenimiento/sociales/14536-conferencia

jueves, 19 de mayo de 2011

Ponencia del Director Ejecutivo de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar en el marco de la Primera Conferencia del Ciclo de Conferencias promovida por el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar PDP Cesar y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD.

Valledupar 19 de Mayo de 2011
Ponencia del Director Ejecutivo de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar en el marco de la Primera Conferencia del Ciclo de Conferencias promovida por el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar PDP Cesar y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD.

“Dinámicas del Conflicto Armado y Desarrollo en el Cesar.”
Cordial saludo;
Sean bienvenidos todos y todas;
Antes de empezar, permítanme expresar el sentido de gratitud, por atender a ésta invitación, a los panelistas:
Mauricio Romero Vidal. Econometría S.A
Omar Gutiérrez. Corporación Nuevo Arcoíris.
Cesar Molinares. Verdad Abierta.
De igual forma, a la Embajada de Suecia y al PNUD por permitir el desarrollo de estudios que coadyuvan en la orientación y fortalecimiento del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar.
Nuestros más sinceros agradecimientos a la Dra. Gelca Gutiérrez, Directora de la Fundación Universitaria del Área Andina – FUAA, sede Valledupar, y a la FUAA en sí misma, por abrirnos las puertas, y permitirnos el desarrollo de éste espacio de encuentro.
Hablando de espacios; es importante resaltar que el espíritu de los Programas de Desarrollo y Paz tiene mucho que ver en la generación de espacios para el encuentro, el análisis y la reflexión frente a la idea de una sociedad más justa y humana.
No en vano, la aspiración a un Departamento del Cesar que vive la Dignidad Humana y el Desarrollo Integral en Armonía con la Naturaleza, se convierte en la propuesta respetuosa que trae el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar para pensar y construir juntos.
Sin embargo, esas aspiraciones difícilmente podrían abordarse si no se profundiza en la comprensión de las realidades que nos interpelan; pero además, si no apropiamos el verdadero sentido de la Democracia. “De la Democracia que ilumina la construcción desde las diferencias, toda vez que se sustentada en el respeto de unas reglas de juego”.
Un gran amigo siempre ha afirmado que: en una democracia cuando todos piensan igual, muchos están sobrando. Expreso lo anterior, para plantear que el momento de verdad para reafirmarnos como personas civilizadas en un Estado Social de derecho, tiene que ver con la verdadera apertura y disposición para construir desde el respeto por la diversidad de opciones y cosmovisiones.
De allí, la utilidad de ésta conferencia; pensada como oportunidad para recoger desde diferentes miradas cuales son los desafíos y potencialidades de nuestro territorio.

En ese sentido, el día de hoy, me permito plantearles tres aspectos relevantes para la vida y vitalidad del Departamento del Cesar.
1. Hoy más que nunca, es imprescindible, contar con una sociedad civil fortalecida, comprometida y convencida de que posee grandes responsabilidades en la transformación de realidades, así como en la superación de problemas y desafíos que afectan al Departamento del Cesar.
Los hombres y mujeres que convivimos en el Departamento del Cesar, debemos asumir en propiedad el carácter de ciudadanos y ciudadanas sujetos de deberes y derechos. Ratificando además, nuestras capacidades de promover el respeto a la vida, la honra y dignidad de todos y todas sin distinción; capaces, dicho sea de paso, de construir los referentes de una sociedad más humana y civilizada.
2. Como segundo aspecto, se convierte en un imperativo para el Cesar, el fortalecimiento de las Instituciones Públicas, buscando con ello el incremento de la capacidad para ejercer soberanía, autonomía, así como el monopolio legítimo de la fuerza. Es de mucha importancia, que las instituciones del Estado trabajen articuladamente para garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos y ciudadanas del Departamento.
Este año de procesos electorales, se convierte en una oportunidad para que candidatos y candidatas planteen desde sus programas de gobierno las estrategias para incrementar los niveles de fortalecimiento requeridos, al tiempo que perfilen en el corto y mediano plazo las acciones que permitan soluciones estructurales a desafíos que además de afectar, limitan las verdaderas posibilidades de desarrollo humano.
3. Cómo tercer aspecto, les invito a pensar y trabajar la Confianza como valor social. La confianza debe ser aspiración y objeto de un trabajo sin pausas. La Confianza es lo primero que se quebranta cuando la violencia se convierte en la expresión predilecta para superar los conflictos. Sin Confianza, no tenemos posibilidades.
Hemos aprendido, y pagado muy caro los improperios de la violencia. Así mismo, la deshumanización de los conflictos, nos lleva a pensar que hemos perdido el norte y el sentido de ser humano; de ser ciudadanos y ciudadanas sujetos de deberes y derechos.
El PDP Cesar, tiene como propósito, facilitar la generación y fortalecimiento de relaciones territoriales orientadas a construir desde las diferencias el desarrollo y la paz que nos merecemos. Para ello, será siempre importante escucharnos y hallar los mínimos comunes sobre los cuales trabajar de manera articulada.
Ya para concluir, les invito a que presentadas las ponencias, compartan sus reflexiones. Éste es un espacio para construir desarrollo y paz; tengamos en cuenta que el desarrollo, y sobre todo, el desarrollo humano, no se importa ni se exporta, no es la responsabilidad de una institución o de una organización. El desarrollo y la Paz, es la resultante del cambio de actitud hacia la vida y hacia los demás.

Muchas Gracias.

Fabio A Canchila Castro
Corporación Desarrollo y Paz del Cesar
Director ejecutivo.

lunes, 16 de mayo de 2011

Entrevista a Monseñor Oscar Jose Velez; Presidente de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar

Lunes 16 de Mayo de 2011 - 12:00 am
Un siervo de Dios, al frente del desarrollo y la paz del Cesar
Que el territorio cesarense sea un escenario en el que se construyan relaciones respetuosas entre sociedad civil, instituciones y empresas y que éstas conlleven a la concreción de pactos territoriales en favor de la dignidad humana y el desarrollo integral en armonía con la naturaleza es una meta hacia la cual ya se camina en el departamento.
Esto, en el marco de lo que se denomina Programa de Desarrollo y Paz, PDP, en el que tienen asiento personas, comunidades, organizaciones, instituciones, empresas e instancias de cooperación que estén interesadas en asumir la responsabilidad por un departamento que necesita la generación de condiciones para el desarrollo integral de todos sus habitantes.

Todo comenzó en 28 de octubre de 2008, cuando veinte instituciones, de distinta naturaleza, firmaron un acuerdo de voluntades para echar a rodar este proceso en el Cesar. Sin embargo, era necesario conformar la entidad que sería la responsable de acompañar las dinámicas y procesos que desde el PDP promoverán las condiciones de desarrollo humano que identifiquen, acuerden, proyecten, y por las que trabajarán durante los próximos años de vida del programa.

Esta entidad fue creada el 19 de abril de 2010, con el nombre de Corporación de Desarrollo y Paz del Cesar, CDP, cuyo presidente es el Obispo de Valledupar, Monseñor Oscar José Vélez Isaza. Acerca de este tema, Vanguardia Valledupar habló con el prelado.

Vanguardia Valledupar: Monseñor ¿cómo recibe este nombramiento?

Monseñor Oscar José Vélez Isaza: “Hay que decir que la Diócesis ha estado desde comienzo del proceso, desde que se firmó el acuerdo de voluntades hasta el 31 de marzo pasado, que ya la Corporación me eligió a mí como presidente de la Corporación de Desarrollo y Paz. Lo recibo con un gran compromiso con el Cesar. Simplemente pienso que es parte de la vocación de uno y de la vocación de la iglesia con los PDP”.

V.V.: Monseñor, mirando un poco la razón de ser del programa y la realidad que vive el departamento, con relaciones tan fracturadas, se puede advertir que el que viene es un trabajo muy duro.
M.O.J.V: Sí, como tú dices, yo creo que el PDP tiene tres ejes fundamentales, que son el respeto por la vida, por la dignidad humana y por la armonía y el respeto por la naturaleza; y tenemos una violación de la naturaleza en todos sus campos; por parte de muchas entidades se ha venido mostrando cómo unos signos de que las cosas pueden ser muy difíciles de cara al futuro; por otra parte, porque hay muchas victimas de estos conflictos que están buscando que todos sus derechos sean reconocidos y no es fácil; ha habido ya voces de que también los grupos de guerrilla se están volviendo a hacer presentes en el Cesar, fuera de las bandas criminales que también están; entonces hay una situación muy difícil en este momento. Yo la miro de todas maneras con esperanza, sino no nos meteríamos en un programa de estos, no estuviéramos confiando que podemos incidir, ¿y cómo podemos incidir? Yo creo que fundamentalmente a través de los PDP que son la organización de la comunidad”.

V.V.: ¿Cómo es esta incidencia?
M.O.J.V: “Pretendemos organizar a la sociedad civil, las comunidades, formar sus líderes y liderezas para que de alguna manera pueda incidir y proteger sus derechos y se puedan tejer una serie de relaciones sanas que permitan un auténtico desarrollo”.

V.V.: ¿Cual es exactamente el papel de la Corporación dentro del Programa?
M.O.J.V.: “La Corporación es la que realmente va a sustentar y a apoyar el programa; no es lo mismo, pero el programa surge de una corporación. Hasta el momento hemos estado más enfocados hacia la constitución de la Corporación porque si no hay quien organice y viabilice, pues no se van a poder dar las cosas; entonces hemos constituido la Corporación jurídicamente, ver qué entidades querían comprometerse con ella y que de cierta manera pudiéramos tener una cierta comunión de ideales porque no podíamos juntar el agua y el aceite. Entonces, de muchas entidades que iniciaron el acuerdo de voluntades, al final quedamos, para constituir la Corporación: la Diócesis de Valledupar, la Universidad de Santander, UDES; la Fundación Universitaria del Área Andina y Carboandes. En este momento se ha vinculado también la Cámara de Comercio de Valledupar y estamos buscando otras entidades que puedan entrar”.

V.V.: Entiendo que ustedes han hecho ya un diagnóstico inicial.
M.O.J.V.: “Sí. El año pasado se hizo un diagnóstico de las comunidades y estamos como a punto en este momento de poder ingresar a desarrollar el programa”.

V.V.: Teniendo en cuenta que las comunidades del Cesar han sido muy golpeadas por diferentes factores ¿existe desconfianza en ellas?
M.O.J.V. “Precisamente por todo lo que ha pasado no deja de haber mucha desconfianza hacia las entidades que van y vienen y que quieren incidir en la comunidad, hay un problema de desconfianza; sin embargo, yo pienso que hay una ventaja para nosotros. Por una parte, a pesar de las dificultades que no han faltado en la iglesia, yo puedo decirte una cosa: En la inmensa mayoría de las comunidades hay una gran confianza hacia la iglesia, uno llega y por lo general las personas son muy abiertas, cuando ven que la iglesia está ahí, como dicen que la iglesia no tiene otros intereses distintos que el bienestar de las personas; entonces, a pesar de que hemos llegado a comunidades en las que han estado presentes grupos armados ilegales, la iglesia despierta confianza porque dicen realmente “ustedes sí van a poder ayudarnos”. Esa parte de confianza es muy definitiva para un programa de estos, que no se vayan a sentir utilizados porque piensen que queremos sus votos o tenemos intereses económicos, no; saben que la iglesia va a prestarles un servicio, entonces la iglesia abre las puertas”.

V.V.: Monseñor, pero esto es, además, un buen síntoma de que las personas ya sienten que Dios es el único que puede solucionar estas crisis.
M.O.J.V: Sí. Por lo menos en parte es eso, parte es esa confianza porque la iglesia siempre ha estado con las comunidades aún cuando ha pasado lo más grave, nunca hemos dejado de estar ahí; muchas veces no tenemos todos los recursos, todos los instrumentos, pero estamos ahí y es a donde la gente puede acudir. Y yo pienso que de todas maneras hay que hacer un reconocimiento a todos los que en el pasado han trabajado aquí a nivel de iglesia, porque han hecho un trabajo serio, que nunca ha habido una alianza con grupos de una clase u otra sino que la iglesia ha sabido estar en el sitio en el que tiene que estar y eso estamos capitalizándolo hoy precisamente para poder impulsar este PDP”.

V.V.: ¿Existen en este programa unas metas, unas fechas?
M.O.J.V: Si. Hay metas, pero también hay que decir que las vamos a ir construyendo con las comunidades. En parte lo que más necesitábamos era tener esto, las comunidades sobre las cuales construir lo que queremos hacer. No es como alguien que viene de afuera y trae un producto y la comunidad simplemente lo recibe, no; lo que hay es que despertar a la comunidad y así poder descubrir cuáles son las acciones que ellos necesitan para poder avanzar en el campo del desarrollo y de la paz. Una de las cosas más urgentes que tenemos ahora es ampliar la base de la corporación”.

V.V.: ¿Cuál es la invitación que le hace usted al pueblo cesarense para que aporte a este proceso?
M.O.J.V: “En este momento estamos cinco entidades, que son entidades muy distintas, pero que sabemos que para poder consolidarnos necesitamos abarcar mucho más; por ejemplo, en el campo de la empresa privada, de otras instituciones sociales, esa es la primera invitación. Nosotros vamos a estar yendo a distintas entidades a visitarlos para que ingresen a la Corporación, para que le aporten desde su propia realidad, pero también que faciliten que estas buenas ideas que tenemos puedan darse. Sabemos que así como lo han hecho en muchos lugares del país, la CDP, por ejemplo, del Magdalena Medio es histórica y estos también lo podemos hacer aquí, pero también tenemos que unirnos nosotros”.
Publicada por: María Ruth Mosquera / VANGUARDIA

Ciclo de Conferencia sobre Desarrollo y Paz en el Departamento del Cesar

Valledupar 16 de mayo de 2011
Sres.
Líderes y lideresas de Organizaciones Sociales
Medios de Comunicación
Representantes de Gremios
Representantes de Instituciones Educativas
Directores y Gerentes de Empresas
Funcionarios Públicos
Candidatos a Gobernación, Alcaldías, Asambleas y Concejos
Ciudadanos y Ciudadanas
E.S.M.

Ref. Invitación al Ciclo de Conferencias acerca de temas vitales para el Departamento del Cesar.

Cordial Saludo;

La alianza entre el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar – PDP Cesar y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD, tiene como propósito fortalecer procesos territoriales de desarrollo y paz, mediante la promoción de condiciones, capacidades y espacios sociales, comunitarios e institucionales que permitan la construcción de referentes de dignidad humana, desarrollo integral, convivencia pacífica y paz desde lo local.

Desde esa perspectiva, hemos considerado pertinente el desarrollo de un Ciclo de Conferencias sobre diferentes lecturas de la realidad del departamento, que convoque a los actores territoriales (sociales, comunitarios, económicos, culturales y políticos), con el fin de establecer hitos de análisis y reflexión, y contribuyan a plantear propuestas de solución al conjunto de desafíos que interpelan en la actualidad al Departamento del Cesar. Los temas a tratar, tienen que ver con análisis sobre el conflicto armado y el desarrollo; la gobernabilidad y participación política; orientaciones sobre el desarrollo socioeconómico y, finalmente, el papel y la importancia de los Programas de Desarrollo y Paz como expresiones autónomas de sociedad civil, que proponen salidas civilistas a los retos históricos de superación de violencias, pobreza y marginalidad.

Por considerar que su participación, sus análisis y reflexiones son de gran importancia en los presentes momentos del Departamento, le invitamos a participar del Ciclo de Conferencias que se llevará a cabo en las fechas y lugares indicados a continuación.

Cordialmente,

Fabio A Canchila Castro
Corporación Desarrollo y Paz del Cesar
Director Ejecutivo

Gabriel Turriago Piñeros

PNUD
Responsable Territorial Cesar
CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE DESARROLLO Y PAZ EN EL DEPARTAMENTO DEL CESAR

Invitan:
PROGRAMA DE DESARROLLO Y PAZ DEL CESAR – PDP Cesar
PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO - PNUD

Con la Asistencia Técnica de:
ECONOMETRÍA S.A. y la Corporación Nuevo Arco Iris
 
Primera Conferencia: “Dinámicas del Conflicto Armado y Desarrollo en el Cesar.”
Lugar: Fundación Universitaria del Área Andina - Auditorio
Fecha: Jueves 19 de mayo de 2011
Hora: 2:00pm – 5:00pm

Segunda Conferencia: “Bases Socio - Económicas y Desarrollo Territorial en el Cesar.”
Lugar: Cámara de Comercio de Valledupar - Sala de Conferencias.
Fecha: Viernes 27 de mayo de 2011
Hora: 2:00pm – 5:00pm

Tercera Conferencia: “Estructura de Poder, Gobernabilidad Democrática y Participación Política en el Cesar”
Lugar: Fundación Universitaria del Área Andina - Auditorio
Fecha: Viernes 2 de junio de 2011
Hora: 2:00pm – 5:00pm

Cuarta Conferencia: “Programas de Apoyo al Desarrollo y la Paz y los PDPs en Colombia”
Lugar: Fundación Carboandes.
Fecha: Jueves 9 de junio de 2011
Hora: 2:00pm – 5:00pm