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jueves, 14 de abril de 2011

Educación y ciudadanía; condiciones necesarias para el Desarrollo y la Paz del Cesar

Los resultados preliminares del Diagnóstico Participativo elaborado en el marco del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, evidencian cuatro desafíos sobre los cuales la Sociedad Civil, las Instituciones Públicas y Empresas del Cesar deben acordar caminos de solución y espacios de trabajo conjunto.

El primer desafío, está asociado a los niveles de desconfianza imperantes en las relaciones sociales, políticas, económicas y culturales del Cesar, toda vez que a lo largo de la historia, y aún en el pasado reciente se les asocia a dinámicas de injusticia, clientelismo y corrupción.

El segundo desafío, tienen que ver con la urgente necesidad de re-significar la vida, así como los referentes de ciudadanía y convivencia que ayuden a superar los dolores, odios y heridas de una violencia armada que al día de hoy supera los 40 años.

El tercer desafío, representa la necesidad de lograr acuerdos territoriales por el uso, manejo y ocupación de los territorios cesarenses, lo que a su vez contribuiría en la proyección de un desarrollo incluyente que, además, coadyuve en la protección y conservación de la naturaleza.

Por último, el cuarto desafío, ampliamente identificado durante las jornadas de trabajo, plantea la necesidad de promover procesos de formación y capacitación que cualifiquen la participación ciudadana, así como el rescate de los valores perdidos a razón de las dinámicas de violencia y conflicto; buscando con ello, que jóvenes, hombres y mujeres, sin distinciones, crezcan en el sentido de corresponsabilidad que representa el hacer parte de la construcción de condiciones para el desarrollo humano y la paz del departamento.

Como respuesta a los desafíos identificados, el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, se propone contribuir en la dinamización de iniciativas que promocionen la Paz y los Derechos Humanos, la Gobernabilidad Democrática, el Desarrollo Humano Integral, la Educación y Cultura, así como el Ordenamiento Territorial.

Lo identificado y proyectado, se sustenta en la hipótesis que propone a la educación y la ciudadanía activa como las dimensiones esenciales para generar comprensión, conciencia, compromiso y corresponsabilidad, de tal forma que podamos edificar un territorio saludable; donde la Vida se valora, los Derechos Humanos se respetan y el Desarrollo es endógeno, productivo y competitivo, pero además, es justo, equitativo y solidario.



Fabio Alberto Canchila Castro
Programa de Desarrollo y Paz del Cesar
Director

Columna publicada en el diario El Pilón el 14 de abril de 2011